
Consejos
Aunque nació como un invento en Francia y se perfeccionó en Italia, el espresso es hoy un ritual global. Te damos los secretos para disfrutar de su sabor como una experta.
Aunque el término “espresso” proviene de Italia (del verbo “esprimere” que significa “extraer por presión”), sus orígenes se remontan a Francia. Allí Louis-Bernard Rabaud ideó por primera vez el uso de agua a presión sobre café molido.
Más tarde, Angelo Morondio y Luigi Bezzera perfeccionaron el método y diseñaron la primera máquina para preparar esta bebida a la que dieron el nombre que hoy conocemos y amamos. Hoy, el espresso no solo es un ritual cotidiano sino también una bebida con múltiples beneficios.
Estudios recientes demuestran que su consumo moderado mejora la concentración, la productividad y el estado de ánimo. Además, gracias a su poder antioxidante, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, reduce el riesgo de diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. Y por supuesto, es una fuente de disfrute en los momentos de descanso.

Los expertos de Krups, marca especializada en cafeteras de alta gama, revelan los secretos para obtener un espresso como un verdadero barista:
1. Cantidad justa de café: 7 gramos de café finamente molido, para una infusión uniforme y con cuerpo.
2. Volumen ideal: entre 25 y 30 ml.
3. Presión adecuada: 9 bares, como en el auténtico espresso italiano.
4. Temperatura precisa: entre 88°C y 96°C, idealmente 92°C.
5. Tiempo de extracción: entre 25 y 30 segundos. Menos de 25 segundos da un café ligero con notas ácidas; más de 35, resalta lo amargo. Para quienes buscan disfrutar de un excelente café en la comodidad de su casa, una máquina de calidad es la mejor aliada.