Circuito por cantinas y bodegones para comer rico

Circuito por cantinas y bodegones para comer rico

Salidas

Te proponemos una guía por restaurantes donde predominan los platos clásicos argentinos, los sabores caseros y las porciones abundantes.

24/10/2025 12:46
  • Redacción Elle

Aires peruanos

Barra Chalaca, del chef Gastón Acurio, es una cantina inspirada en las alegres barras cebicheras del Puerto del Callao, que sorprende con cebiches, causas, arroces, tiraditos y otras preparaciones originales a base de pescados y mariscos bien frescos.

La carta, que ofrece platos abundantes a buen precio, tiene como estrellas seis variedades de cebiches. La barra marida la propuesta con bebidas tradicionales, como pisco sour, y otras de la casa (@barrachalacaarg).

Encanto barrial

Mondongo & Coliflor, en Parque Chacabuco, rescata el valor de los platos clásicos argentinos con una mirada contemporánea. Su propuesta combina recetas emblemáticas, como guisos, tortillas, empanadas, milanesas caseras y carnes a la parrilla, con una estética cálida y sin pretensiones, que evoca las mesas compartidas y el espíritu familiar de los viejos restaurantes porteños.

Todo se produce puertas adentro en una cocina que invita a los vecinos del barrio, familias y amigos a disfrutar de una salida a precios accesibles y platos como si fueran hechos en casa (@mondongoycoliflor).

Impronta actual

En Palermo Hollywood, Hierro Bodegón se caracteriza por un estilo “neofolk” que combina raíces populares con un giro creativo y actual. Entre los destacados están el vitello tonnato, las mollejas al verdeo, la tortilla de papa y la milanesa de lomo.

Se suma una sección de carnes a las brasas y charcutería de elaboración propia. Para el cierre, las opciones incluyen queso y dulce casero o un volcán de chocolate con semifreddo de banana y pistacho. La barra gana protagonismo con clásicos y cócteles más jugados, así como una destacada oferta de vinos (@hierrobodegon).

Con sello propio

En una esquina de Villa Luro, Puchero rinde homenaje a los sabores clásicos de la mesa familiar, pero con sello propio: el pastel de papa se elabora con boniato y carne braseada, logrando una reversión original; los buñuelos de espinaca mantienen su esencia tradicional, y la paella invita a compartir entre amigos o familia.

A ellos se suman platos como la milanesa Puchero con huevos fritos, los sorrentinos de asado, o la tortilla rellena de lomito, que reflejan el espíritu casero del lugar. Puchero es una cantina moderna con alma porteña, donde la nostalgia se mezcla con la innovación (@puchero.ba).

Técnicas artesanales

Bonario
Bonario

Bonario, en Villa Urquiza, tiene una propuesta basada en recetas familiares reinterpretadas con técnicas artesanales y productos de temporada. Se destacan el truchón patagónico, los ñoquis de cabutia con vegetales salteados y el goulash de hongos con spaetzle de curry.

También brillan la provoleta con mango y sriracha, las rabas a la romana o la selección de charcutería artesanal y quesos del norte. La ambientación refuerza el espíritu hogareño del lugar (@bonarioresto).

Ambiente agradable

Cantina Recoleta nace con la idea de reversionar la tradición de las cantinas porteñas con una mirada contemporánea. El corazón de la cocina es su horno a leña, desde donde surgen platos que reinterpretan los clásicos con un toque actual, como el osobuco con polenta cremosa, las pizzas al molde o a la piedra, y el risotto de calabaza con queso azul, castañas y aceite verde.

Para acompañar, la propuesta incluye vermouth, cócteles y una cuidada selección de vinos (@cantinarecoleta).

Rincón emblemático

La Capitana es un bodegón y vermutería temática que rinde homenaje a la figura de Eva Perón, ambientado en los años 40 y 50. Su carta ofrece una inmersión en los sabores clásicos del Río de la Plata. Hay platos a base de carnes, empanadas fritas o al horno, provoletas, milanesas, pastas caseras y pasteles de papa.

En la barra ofrecen vermuts y tragos clásicos o de la casa, como "Piropos peronistas", "¡Viva Aperol!" o el aperitivo “Evita Capitana”. La atención personalizada acentúa un acogedor sentimiento de pertenencia. Un verdadero viaje en el tiempo al compás de tangos, boleros y clásicos de la época (@bodegondelacapitana).

Como en casa

Del Río Cantina es un espacio en Saavedra que rinde homenaje a las tradicionales cantinas con una marcada impronta italiana y platos caseros con identidad.Para empezar, hay una interesante variedad de entradas bodegoneras, que incluyen croquetas de hongos, provoleta del Río, provolone a la milanesa y berenjena a la parmesana.

También sobresale el clásico filet al roquefort con puré de papas y la suprema Maryland. Hay pastas caseras y postres de inspiración ítalo-argentina que complementan la oferta de este acogedor bodegón (@delriocantina).

Viaje en el tiempo

Ubicado en Chacarita, Abreboca rinde tributo a las pulperías antiguas con una cava de embutidos caseros. Lo más atractivo es el patio andaluz con tejas coloniales, fuentes y azulejos, que combinan con la identidad expresada en la carta. Hay platitos para compartir, con charcutería y chacinados como protagonistas (@abreboca.ba).

Bistró con alma de bodegón

Mengano se destaca como un restaurante en el conviven pasado, presente y futuro. La cocina nace de la inspiración contemporánea de clásicos del recetario del chef Facundo Kelemen, y llegan a la mesa en pequeños platos creados para compartir. Hay entre 12 y 14, de los cuales 6 son la columna vertebral.

Entre los clásicos está la empanada de carne picante frita, una versión del revuelto de gramajo que lleva una espuma de papa servida en un cuenco con fetas de jamón y el steak tartar con membrillos y alcaparras acompañado de una torta frita (@mengano.ba).