Una nueva joya en el corazón de San Isidro

Una nueva joya en el corazón de San Isidro

Apertura

Testorelli: un legado de elegancia y tradición

12/06/2025 10:11
  • Redacción Elle

La histórica joyería y relojería, con más de 135 años de trayectoria, inaugura un nuevo y deslumbrante espacio en una casona tradicional, reafirmando su vínculo con el lugar que la vio nacer.

En la emblemática esquina de 25 de Mayo y Primera Junta, en pleno corazón de San Isidro, una nueva propuesta invita a sumergirse en un universo de lujo y distinción. Se trata de la nueva casa de una reconocida joyería argentina, un espacio que fusiona su herencia centenaria con un diseño contemporáneo para dar vida a una experiencia única.

Con una historia que se remonta a 1887, esta empresa familiar de origen suizo ha transmitido su savoir faire a lo largo de cinco generaciones. Todo comenzó cuando su fundador, Don José de Testorelli, llegó a la Argentina desde su Suiza natal y abrió las puertas de su primera tienda en el aristocrático pueblo de San Isidro. Allí, entre relojes, armas y óptica, dio rienda suelta a su pasión por la precisión y la exactitud.

D.R.
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Un hito que marcó su profundo arraigo con la comunidad fue la creación del Reloj Floral de la plaza Mitre en 1913, un encargo del entonces intendente Adrián Beccar Varela que Don José llevó a cabo junto a su hijo, consolidando una tradición relojera que se perpetuaría en las generaciones venideras.

Hoy, ese legado se respira en cada rincón de la nueva casona, pensada no solo para exhibir sus icónicas colecciones de alta joyería y relojería suiza, sino para recibir a sus clientes con la calidez y elegancia que los caracteriza. "Queríamos crear un espacio que represente lo que sentimos por San Isidro y por nuestros clientes: cercanía, historia y amor por lo eterno”, expresa Miriam Testorelli, vicepresidenta y parte de la cuarta generación al frente del negocio.

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La firma, que cuenta con talleres propios, se ha destacado a lo largo de sus más de 135 años por ofrecer piezas de excelente calidad y diseño, avaladas por el saber hacer transmitido de padres a hijos. Esta pasión por el lujo y el detalle se refleja en la experiencia de compra única que buscan brindar a cada persona que los visita.

La apertura de esta nueva casa no solo celebra un presente exitoso, sino que también refuerza la presencia de la marca en zonas clave, acercando su propuesta a nuevas generaciones sin perder el espíritu que la consagró como una de las joyerías más queridas del país. Una historia de excelencia y atención que hoy recibe a los nietos de aquellos primeros clientes, manteniendo viva una tradición familiar que trasciende el tiempo.