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La piel se apoderó de los accesorios y es el toque de gracia para quienes todavía no se animan al abrigo de pelo.
Es un hecho: la piel en accesorios vuelve a ocupar un lugar central. La tendencia conecta un gusto por el maximalismo táctil con la sensación de poder que da esta textura. Algo que entendieron los diseñadores y que se vio reflejado en las calles. Desde carteras, sombreros, botas y bufandas hasta cinturones, el pelo sintético vuelve a ser protagonista.

Las piezas vintage son sin dudas su lugar más confortable. Está claro que no todas se animan a un abrigo enorme de piel. Hay algo en esta textura que va mucho más allá de un simple género. Expresa seguridad, fortaleza y es el lugar hacia donde se dirigen todas las miradas. Este invierno las vimos en sus clásicos tonos neutros pero también en colores. Esta opción de llevarla en detalles es un buen comienzo para incorporar este detalle muy común en otros continentes pero más novedoso por estos lados. Lo cierto es que el frío arremetió con todo y es momento de ensayar las pieles sintéticas.

Milán mostró el fenómeno: las mujeres sacan sus tapados y complementos, y las pasarelas replican esa estética aristocrática moderna. En las colecciones otoño-invierno se vio piel sintética, pieles vintage y pelo aplicado a accesorios, una mezcla que explica por qué la tendencia gana visibilidad en tiendas y redes.

El regreso de la textura explica por qué los accesorios se desplazan del complemento al centro del look: bolsos peludos, sombreros grandes y bufandas de pelo articulan outfits pensados para el invierno.

La piel como textura recuperó protagonismo por una búsqueda de sensorialidad esta temporada, y por la preferencia por materiales que evocan el lujo ahora democratizado.

Sombreros de gran volumen, boinas de peluche y bucket hats en piel sintética se consolidan como referentes del streetwear invernal, mientras que bufandas y estolas de aportan calidez y volumen a sacos y abrigos. En cada caso, la piel aporta presencia y tacto.
El calzado texturizado también acompaña: botas con caña de pelo y mules cubiertos de corderito trasladan la comodidad al exterior y completan looks donde los accesorios de piel marcan la pauta estética.

El mercado de segunda mano y las opciones artificiales facilitaron la proliferación de pieles vintage y sintéticas en redes, y esa disponibilidad impulsa la tendencia entre distintos públicos.
En el plano institucional, varias casas dejaron de usar piel real años atrás: Prada suspendió el uso de pieles en 2020 y el grupo Kering prohibió pieles reales en 2022, decisiones que influyen en cómo la industria articula alternativas y regula su oferta.

Algo que nos anima a comenzar a usarla en algunos detalles, incluso con color, para animar los días grises, estar súper abrigadas y a la vez, elevar el estilismo.